Esa amistad que solo últimamente te has creado tu mismo y proviene del simple hecho que uno mismo pone en su piel y frente a sus ojos, y mas grave aun, uno lo sostiene con sus propias manos, pasamos la vida echándole leña a la maravillosa idea de un amor grande e inundante, de una vida feliz, solo si se esta dependiera de esa "persona" especial y ignoramos el echo latente y cierto de que la única persona especial en la vida, es uno mismo.
Es así, de verdad te digo que sí, somos el principio de nuestro cuerpo y el final de nuestra alma, una inevitable ola que estalla dentro de si, somo magníficos al nacer, allí en ese justo, preciso y glorioso en el que tomamos nuestra primera bocanada de aire y soltamos el primer grito de guerra, de vida, de notoriedad o de simple existencia.